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La gravedad de la situación de un ciudadano ante un proceso de carácter penal en calidad de investigado por un presunto delito de abusos sexuales es merecedor de la mejor asistencia Letrada de nuestros Abogados delito abusos sexuales.

La mayor gravedad de los hechos en la forma de abusos sexuales se pone de manifiesto en relación a que el acusado sobre la menor, consistentes en el acceso carnal por las vías vaginal y anal. La cuestión debe por tanto centrarse en la aplicación de los subtipos agravados previstos en el código penal, que según nuestros Abogado Especialista en abusos sexuales son consistentes en el supuesto que se plantea en relación a la víctima, menor de trece años, y en el prevalimiento de la relación de superioridad por parte del acusado sobre una menor que convivía con él debido a la relación de pareja que mantenía con la madre de ésta. Sobra comentar la especial relación del delito de abuso sexual con el delito de agresión sexual y cómo no con el delito de lesiones.

Pues bien, según nuestro Abogado Especialista en abusos sexuales tiene razón la parte recurrente cuando afirma que no puede apreciarse doblemente la minoría de trece años para integrar el tipo penal básico del delito de abuso sexual y para operar al mismo tiempo como supuesto agravado de vulnerabilidad de la víctima por razón de la edad. Son de enorme gravedad los delitos sexuales en general y más si cabe los delitos sexuales con menores de edad.

Sin embargo, no debe olvidarse que en la primera fase de los hechos, esto es, cuando los abusos fueron perpetrados, no sólo concurría en la acción delictiva la minoría de trece años, ya que hasta los trece años y medio no cambiaron de residencia sino que también concurría un supuesto de prevalimiento de una situación de superioridad, todos aquellos delitos sexuales con menores de 13 años.

Confluía una situación de superioridad clara entre el acusado y la víctima derivada del ejercicio de las funciones de padre que desempeñaba en calidad de compañero de la madre de la menor.

Sin embargo, señala nuestro Abogado Especialista en abusos sexuales en ese momento sí era de aplicación el subtipo agravado del abuso de la situación de superioridad que junto con la continuidad delictiva determinó la exasperación de la pena por dos vías, generando la imposición de la pena en la mitad superior de la mitad superior, lo que determina un marco punitivo legal concreto de ocho años, seis meses y un día hasta los diez años de prisión.

A la vulnerabilidad de la víctima por razón de la edad, se une por tanto el plus de antijuridicidad derivado del hecho de que el acusado ejerciera el rol social de padre con respecto a la víctima, debido a su relación sentimental con la madre de ésta. A la vulnerabilidad ya inherente a la víctima por razón de la edad subsumible en el tipo básico del abuso sexual, se le sumaba pues la correspondiente a la superioridad derivada del ejercicio del rol social de padre, que ha de operar a mayores activando el subtipo agravado. En ocasiones nos encontramos con delitos de corrupción de menores en el ámbito de los delitos sexuales.

Se trata de dos circunstancias diferentes que incrementan la indefensión de la menor y generan una mayor lesividad en el bien jurídico que tutela la norma penal: la libertad y la indemnidad sexual de la víctima. Y como se trata de dos razones o situaciones fácticas diferentes y que actúan con un fundamento axiológico distinto, es claro que no se genera un supuesto vedado de bis in idem.

La minoría de trece años y el prevalimiento aún siendo convergentes en su relevancia típica para integrar indistintamente el abuso sexual son realidades distintas, de modo que su análoga significación no excluye la diferenciación de sus respectivos fundamentos: el de la edad descansa en la personal limitación de la víctima invalidante de su formal consentimiento mientras que el prevalimiento se apoya en el abusivo aprovechamiento de una relación de superioridad por quien lo obtiene.

No hubo tampoco vulneración del bis in idem, pues el prevalimiento, es cierto, encierra el presupuesto del abuso sexual, pero cuando el prevalimiento se basa justamente en esa relación de superioridad que deriva en este caso del rol del papel de padre ejercido sobre la menor, se considera que es más grave. Dicho con otras palabras, no se trata de considerar dos veces el mismo elemento, sino de graduar la gravedad de las distintas clases de prevalimiento dentro del delito de abuso sexual.