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La imputación por delito de contrabando de tabaco en este País, y de manera INCOMPRENSIBLE, está más castigada que el delito de tráfico de drogas. Visto lo anterior, cuente con la experiencia y el mejor Asesoramiento de nuestros Abogados delito de contrabando de tabaco para su defensa ante la imputación del Ministerio Fiscal.

“En los procedimientos por delito de contrabando la responsabilidad civil comprenderá la totalidad de la deuda tributaria y aduanera no ingresada”.

Según nuestros Abogados delito de contrabando tabaco, a tenor de lo dispuesto en el art. 3 de la Ley Orgánica de Represión del Contrabando, 12/1995 (LORC), el mismo se encuentra conminado con una pena de hasta cinco años, que podría ser, incluso, la superior en un grado, de darse determinadas circunstancias que allí se precisan. Por tanto, se trataba de indagar sobre la existencia de un posible delito sancionado con una pena grave ( art. 33,2 Cpenal ), algo que también lo acredita el hecho de que el juicio se abrió, precisamente, ante la Audiencia Provincial.

De otro lado, aparte el criterio de la gravedad de la pena, el delito de contrabando tabaco, y más cuando es importante por el volumen de su objeto, como ya parecía en el momento de acordar la injerencia, y se confirmó enseguida en el caso, afecta a una pluralidad de bienes jurídicos dignos de protección, que van más allá de la fiscalidad como fuente de obtención de recursos esenciales para que el estado pueda cumplir sus deberes prestacionales, pues asimismo interesa de forma relevante a la salud pública. A ello se debe que el Tribunal Constitucional, en sentencia n.º 82/2002 , de 22 de abril , -que contempla un caso de gran similitud con el de esta causa- considerase proporcionado el recurso a las intervenciones telefónicas como medio de investigación en un supuesto de parecido género al de esta causa. Cuente con la experiencia de nuestros Abogados delito de contrabando de tabaco para su defensa penal.

las videograbaciones habían aportado ya información relativa a las personas implicadas, pero es importante subrayar que solo en una parte muy circunscrita de su modus operandi . En efecto, pues se sabía de sus numerosísimos y expresivos movimientos en torno al garaje, pero eso solo. Y, así las cosas, en presencia de indicios sumamente consistentes y perfectamente objetivables de una actividad de contrabando de tabaco de escala, es claro que había una parte importante de la misma que no se exteriorizaba en aquellas actuaciones de los implicados y, por eso, demandaba razonablemente cierto giro en la investigación, difícil si no imposible por otros medios.

Por eso, según la experiencia de nuestros Abogados delito de contrabando de tabaco, la afirmación del instructor a la que el impugnante hace referencia no es una mera cláusula de estilo, ni una vaga disculpa, sino que ilustra sobre la auténtica ratio de la decisión: profundizar en la concreta modalidad de las relaciones existentes entre los implicados en la actividad ilegal, para precisar el alcance de esta, la identidad de los implicados y sus eventuales responsabilidades y tomar conocimiento del movimiento del dinero generado en el desarrollo del negocio ilegal.

Al igual que sucede con la sentencia de instancia el auto cuestionado es lo suficientemente explícito al informar acerca del fundamento de la adopción de la medida, dirigida, además, según se explica en aquella, a conocer las comunicaciones, precisamente, de dos de los implicados en los hechos objeto de investigación, que, conviene reiterarlo, corrían a cargo de lo que ya se presentaba como un posible grupo criminal.

En efecto, pues la resolución de referencia discurre con amplitud (folios 436 ss.) sobre los indicios de implicación de los afectados en un delito de contrabando de tabaco en magnitudes ciertamente relevantes y actuando con evidente coordinación. Cuente con el asesoramiento de nuestros Abogados Especialistas en delito contra la salud pública.

Lo cuestionado es la calificación de los hechos como delito continuado de contrabando, debido, se dice, a que el art. 2 , 4 LORC considera la realización reiterada de infracciones administrativas como un solo delito de contrabando; y que la sala de instancia se habría atenido a un criterio jurisprudencial mantenido en su día en relación con el art. 1 , 2 de la LO 1/1982 , a la sazón vigente. Se cuestiona asimismo la relación entre los implicados en los hechos pueda dar lugar a la calificación de estos en su conjunto como grupo criminal, a los efectos del art. 570 ter. del Código Penal. Y bajo el ordinal sexto se reiteran, esencialmente, las mismas objeciones, por lo que ambos se tratarán conjuntamente.

La sala de instancia, señalan nuestros Abogados delito de contrabando de tabaco, es cierto, dice hallarse ante “un supuesto de continuidad delictiva específica para el delito de contrabando”, y lo hace acogiendo terminología de la anterior ley reguladora de la materia, la LO 1/1982, en concreto, de su artículo primero, dos , donde se hablaba, en efecto de “delito continuado si existe unidad de propósito”, materializado en distintos actos, de concurrir unidad de autor y de medios.

Pero ocurre que, permaneciendo básicamente ese criterio de tipificación, el art. 2, 4 de la ley actualmente vigente, cuando se trate una pluralidad de acciones u omisiones, realizadas en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, de darse ciertas circunstancias en lo relativo al valor de los bienes o mercancías, habla simplemente de “delito de contrabando”. Y de esta clase es el caso a examen.

De aquí se sigue que la cuestión terminológica suscitada por el recurrente, sucediendo como sucede que en la sentencia impugnada no se aplica el art. 74 Cpenal , para evitar incurrir en bis in idem , carece de trascendencia práctica.

La segunda objeción versa sobre el tratamiento del conjunto de implicados como grupo criminal, a tenor de lo dispuesto en el art. 570 ter, 1 C) Cpenal . Este texto legal, al final de ese primer apartado, define aquel como el constituido por la “unión de más de dos personas” que sin presentar las características de la “organización criminal” (agrupación estructurada y estable creada para cometer delitos o faltas de forma seriada) tenga por finalidad “la perpetración concertada de delitos o la comisión concertada o reiterada de faltas”.

Argumenta el recurrente que de eliminarse el calificativo “delito continuado de contrabando” no cabría condenar por pertenencia a grupo criminal, dado que la definición trascrita exige la finalización del mismo a la ejecución de “delitos” y aquí se estaría en presencia de uno solo. Pero aparte de que los hechos probados dan cuenta de movimientos de tabaco de importación ilegal, constitutivos de acciones (en plural) sobre magnitudes de este producto de un valor superior a 15.000 euros, delictivas por tanto en su individualidad, al amparo de lo dispuesto en el art. 2 , 3 b) de la LO 12/1995 ; es que el término “delitos” que figura en el art. 570 ter, 1 c) Cpenal es, con total claridad, genérico y equivalente a actividades delictivas, como lo demuestra la referencia a las faltas que consta inmediatamente.

Partiendo de este dato, según  nuestros Abogados delito de contrabando de tabaco,  lo constatado es la existencia de una actividad compleja atribuida a un conjunto de personas, con el grado de articulación suficiente entre ellas como para aplicarles el concepto técnico “grupo criminal”. Abelardo, es claro, era el punto de referencia organizativo de todos los demás implicados; el responsable principal, con el que todos los condenados mantenían una relación directa, finalizada en cada caso a hacer posible, en unos supuestos, la entrada en España del tabaco de ilegal procedencia, y, en otros, su posterior distribución en el país; y, así, en el conjunto y como resultado, la actividad de contrabando descrita en los hechos y objeto de esta causa.

Vistas las cosas de este modo, que es lo que resulta de la actividad probatoria, no se precisaba la existencia algún tipo de relaciones, por sí decir transversales u horizontales entre los implicados, simplemente, porque no eran necesarias para asegurar el resultado final. A tal efecto, bastaban la de cada uno con Abelardo, producidas, como consta y es el caso, con la conciencia de estar contribuyendo de manera efectiva con la propia regular aportación individual, en ese marco, al desarrollo de una práctica criminal colectiva; en la que tan imprescindible resultaba el transporte coordinado y regular de las labores de tabaco al garaje, como la salida de este de las mismas hacia el intermediario o el detallista en ese mercado, con destino al consumidor final.