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El delito de coacciones es aquel tipo penal que atenta contra la libertad de las personas. Esta  conducta se recoge en el artículo 172 del Código Penal impone una decisión desde los seis meses hasta los tres años o una multa de 12 a 24 meses a toda persona que sin estar habilitado para ello impida a otra mediante el uso de violencia hacer lo que hace no que esta persona no desea. El delito de coacciones es un delito conocido como de resultado. La conducta con la obtención del resultado de no permitir al tercero, actuar libremente. Es obvio, que el bien jurídico protegido de la libertad de obrar de las personas entendida como en la facultad discrecional de actuar en su propia voluntad siempre dentro del marco legal.

La nueva regulación establecida en el código penal establece un delito leve de coacciones, anteriormente conocido como una falta de coacciones y el propio delito de coacciones que estamos comentando.

Según nuestros Abogados Penalistas en Málaga, la conducta que regula el delito de coacciones posee los siguientes elementos; se precisa de una conducta violenta que se dirige de manera directa frente al ofendido para obligarle cercenando su libertad a actuar o realizar una acción que esta persona no desea e incluso que esta acción es contraria al Ordenamiento Jurídico. No hay que olvidar que esta conducta violenta puede ir unida a una forma de intimidación, ambas, con el objetivo de lograr el resultado querido por el autor del delito. Estudiada la jurisprudencia, existe un elemento esencial del delito de coacciones y éste va a ser el grado de intensidad de la violencia o la intimidación que realice el autor del mismo.  Dicho de otra manera, la intensidad debe de ser lo suficientemente importante para doblegar la voluntad del coaccionado en la dirección el autor de la misma.  Es obvia la necesidad de la concurrencia del dolo en el actuar del autor del delito, entendido dolo como el deseo unívoco en limitar la voluntad o mejor dicho la libertad de coaccionado para que actúe según la propia voluntad del primero de ellos y esto le lleva a la realización de un hecho que pueda ser ilícito la norma aplicable.  El resultado producido no tiene porque ser único, es decir, un solo hecho, sino que nos podemos encontrar supuestos en los que los resultados, frente a la coacción son varios.  Por otro lado es necesario poner de manifiesto que el delito de coacciones no sólo es obligar a alguien a hacer lo que no desea sino también son coacciones si el Autor, mediante violencia o intimidación obliga a un tercero a hacer algo que esta persona no desea.

En los últimos tiempos se está dando un supuesto que vamos a poner como ejemplo, frente al impago de las cuotas del arrendamiento de una vivienda, El propietario desaloja sin título judicial al inquilino llenando la cerradura de silicona. Aunque exista un incumplimiento flagrante de las obligaciones de pago el arrendador no puede limitar el derecho al uso y disfrute de la vivienda al inquilino. Tal conducta es constitutiva de un delito de coacciones.

Nuestros Abogados delitos de coacciones en Málaga manifiestan que además de la violencia y la intimidación, no debemos olvidar que en los últimos tiempos la doctrina y la jurisprudencia han admitido otras figuras como desencadenantes de la comisión del delito de coacciones. Entre otras,  podemos señalar aquellos métodos o actuaciones que realiza el autor con el objetivo de anular o viciar de la voluntad  del sujeto pasivo mediante el empleo de pastillas, un medicamentos.

Según nuestros Abogados para coacciones en Málaga, el delito de coacciones está íntimamente relacionado con el delito de violencia de género en el supuesto de si éste tipo delictivo, la coacción se dirige, en forma de violencia o intimidación, contra  quien haya sido esposa o mujer o ha estado unida por una relación sentimental, contará con una reprobación penal de pena privativa de libertad de seis meses aun año, trabajos en beneficio de la comunidad, privación del derecho a la tenencia y porte de armas E inhabilitación para la patria potestad guarda hasta cinco años.

El delito de coacciones tendrá una mayor gravedad si la intención del autor es la de impedir un derecho fundamental establecido en la constitución española tal como la igualdad, libertad religiosa, Libertad de de deambulación o el disfrute de la vivienda.