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El delito de homicidio por imprudencia es, obviamente, el más leves de los delitos de homicidio en cuanto al reproche que establece nuestro Código Penal. Un despiste o falta de la atención debida es la causante de la muerte o fallecimiento de una Persona. Así lo ponen de manifiesto nuestros Abogados delito de homicidio por imprudencia.

Continúan diciendo nuestros Abogados delito de homicidio por imprudencia que en nuestro Código Penal se optó por castigar los “delitos imprudentes SÓLO cuando así lo prevea la Ley (art 12), es por tanto, un sipístema de numerus clausus. Superando el sistema de “crimen culpae” para optar por el de “crimina culposa”, donde ya sin duda ha de realizarse de forma imprudente el tipo de lo injusto, NO siendo suficiente con que el resultado (muerte) se produzca, SINO que el mismo ha de responder a la inobservancia del deber de cuidado objetivo por parte del autor.

abogados para expedientes de homicidio por imprudencia

Homicidio por imprudencia grave:

El “homicidio por imprudencia grave” encuentra tipificado en el art. 142 Código Penal, así lo señalan nuestros Abogados Penalistas. Se trata, naturalmente, de un delito (art. 13 CP) frente al delito leve que castiga el homicidio causado por imprudencia leve.

Se contempla en el art. 142.1 CP donde se castiga “como reo al homicidio imprudente al que por imprudencia grave causare la muerte de otro“. Pena: Prisión de 1 a 4 años.

Requisitos: La imprudencia:

La jurisprudencia exige una acción u omisión NO dolosa, así lo señalan nuestros Abogados delito de homicidio, la inobservancia reprochable de cautelas elementales, que se las mismas se derive el resultado lesivo típico (en este caso la muerte) y una relación de causalidad entre el resultado y la conducta del autor. La conducta ha de ser querido por el autor, ha de infringir una norma de cuidado, se ha de producir un resultado lesivo o poner en peligro un bien jurídico.

Este delito, señalan nuestros Abogados delito de homicidio por imprudencia, puede perfeccionarse TANTO por acción COMO por omisión aunque en algunos supuestos no resulte claro a qué modalidad responden.

delito de homicidio imprudente 4

Se suele distinguir entre imprudencia o culpa consciente o CON previsión, e inconsciente o SIN previsión, según se haya llegado efectivamente a prever por parte del agente el resultado, o sea, a representárselo o no {en cuyo caso sí debía haberlo previsto). Esto, en cualquier caso, no supone que la imprudencia consciente sea necesariamente grave. Sin embargo, exponen nuestros Abogados delito de homicidio por imprudente que se plantea en este punto la DISTINCIÓN entre la culpa consciente o CON prevision y el dolo eventual} una de las formas del dolo, cuya existencia daría lugar a un homicidio doloso. Se suele seguir por la doctrina y la jurisprudencia la teoría del consentimiento, de acuerdo con la cual existiría dolo eventual cuando el agente ha previsto el resultado como posible y ha aceptado su producción, esto es: que “esté de acuerdo, apruebe o consienta el resultado”: el autor NO variaría su conducta aunque supiera que el resultado iba a producirse.

Actúa culposa o imprudentemente “el que omite la diligencia debida”, es decir, el que NO observa el deber de cuidado objetivamente exigible. Se trata, por lo tanto, de la infracción del deber de cuidado, o sea, de las normas de conducta exigibles para el caso, las cuales se extraen de la experiencia común y NO dependen necesariamente de la trasgresión de Leyes o reglamentos. Además, NO basta la previsibilidad de un resultado dañoso cualquiera, SINO de la muerte de la victima /s. En fin, para concluir la imprudencia grave consiste “en la omisión de las cautelas o precauciones mas elementales para prevenir un mal previsible en circunstancias normales.

Resultado y relación de causalidad:

Para la existencia de un delito de homicidio por imprudencia es necesario que se haya producido un resultado lesivo atribuible a la actuación descuidada del agente. De esta manera NO se castiga la tentativa de un delito imprudente (excepto que tal conducta por sí misma constituya un delito). Nos encontramos, entonces, en el “homicidio culposo” ante un delito material o de resultado. Así se comprende fácilmente que la necesaria relación de causalidad entre acción y resultado se hace ahora esencial: el resultado lesivo debe responder a la conducta del agente o a ella debe poder ser atribuido, imputado. Este nexo causal suele constatarse a partir de la teoría de la equivalencia de condiciones a través de la “conditio sine quea non”, según la cual se considerará causa todo aquella condición que suprimida mentalmente haría desaparecer el resultado.

En un delito de homicidio por imprudencia autor puede ser cualquiera. NO así en el caso de imprudencia profesional (art. 142.3 CP).

La jurisprudencia considera en al ámbito de la delincuencia culposa autor a todo aquel que concurra causalmente al resultado, quedando excluida por regla general la participación. Caben también los supuestos de coautoría, pero en tales casos se exige la existencia de un mínimo acuerdo entre los agentes.

Respecto al homicidio doloso se halla en relación de subsidiariedad tácita, excluyéndose mutuamente dolo y culpa. Para el caso de concurrencia de varios resultados (ya sean homogéneos o no) a causa de una misma acción imprudente, hasta ahora el TS venía entendiendo que existía 1 solo delito, lo cual ya resultaba dudoso incluso con el anterior sistema de cláusulas. Se trata de un supuesto de concurso ideal (art. 77 CP).

Si tiene un expedientes abierto por este delito, no dude en contactar con nuestros profesionales.