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Nuestros Abogados delito de posesión de pornografía infantil va a afrontar el estudio de esta casuística cuando se dirige al uso propio y por tanto no estamos ante un supuesto de tráfico de pornografía infantil El artículo 189.2 utiliza la expresión posesión para el propio uso del material pornográfico. Al hecho objetivo de poseer el material añade el texto la finalidad que debe presidirla. Ahora bien, con independencia del ánimo tendencial al que luego se aludirá, es preciso analizar ciertos aspectos del hecho mismo de poseer.

Es el caso de fotografías, revistas, libros, disquetes, cintas de película o de video, etc. Por el contrario, señalan nuestros Abogados Delito de Posesión de Pornografía Infantil que en el terreno informático o, incluso, el de la telefonía móvil o dispositivos móviles, es conveniente distinguir algunas de las situaciones más corrientes que, con relación a este tema, pueden darse. Desde luego, existirá posesión típica cuando el material pornográfico infantil se haya guardado en la memoria del soporte informático (ordenador, dispositivo, teléfono móvil).

En principio, poseer equivale a tener o detentar el material, pero dicha tenencia deberá ir acompañada, como elemento culpabilístico, del conocimiento por el agente de su carácter pornográfico y de que está elaborado con menores (o incapaces) y por la intención de poseerlo. Por faltar tal conocimiento, aun cuando el material pornográfico haya sido elaborado utilizando a menores de edad, la posesión devendrá impune si por su aspecto físico no puede inferirse aquélla minoría de edad, Abogados Delito de Posesión de Pornografía Infantil. La duda que al respecto pudiera plantearse ha de resolverse a favor del reo.

Cuestión distinta se suscita cuando el usuario de Internet se limita a visitar la página pornográfica cuyos protagonistas son menores o incapaces. No se puede negar que el sujeto tiene a su disposición el material, pero parece difícil sostener la existencia de Delito de Posesión de Pornografía Infantil  pues dicho material continúa sin poseerse mientras no sea incorporado, por medio de cualquier modalidad de orden de archivo, al soporte informático. Tras la reforma, recuérdese que también se castiga el mero acceso por medio de las tecnologías de la información y la comunicación.

Además del conocimiento y voluntad que se ha señalado, el art. 189.2 añade que la posesión del material sea para le propio uso. Esta preordenación de la tenencia del material tiene sus límites en las conductas que establece el art. 189.1, singularmente en la letra b). Al margen de ello, en el contexto al que el precepto se refiere, será difícil acreditar en la mayor parte de los supuestos que la posesión del material es para algo distinto que el propio uso. Recuérdese, respecto del material pornográfico, que es indiferente el soporte que lo contenga.

Posesión para el propio uso. No parece que la incorporación de este tipo de conductas a nuestro Código Penal haya sido una iniciativa propia y exclusiva del legislador patrio. En algunos convenios internacionales se encontraba ya la exhortación a los Estados Parte para que establecieran el castigo, entre otras conductas, de la mera posesión de material pornográfico elaborado con menores de edad. Así, el art. 9.1 del Convenio de Cibercrimen señala: Cada parte adoptará las medidas legales y cualesquiera otras que fueren necesarias para establecer como infracción criminal en su ley nacional las siguientes conductas, cuando fueren cometidas intencionadamente y sin derecho alguno que lo justifique: … d) poseer pornografía infantil en un sistema informático o en un sistema de almacenamiento de datos. De más amplio espectro se muestra, en lo que a la posesión de material pornográfico realizado con menores se refiere, el art. 3.1 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño de 25-5-2000: Todo Estado Parte adoptará medidas para que, como mínimo, los actos y actividades que a continuación se enumeran queden íntegramente comprendidos en su legislación penal, tanto si se han cometido dentro como fuera de sus fronteras, o si se han perpetrado individual o colectivamente: … c) La producción, distribución, divulgación, importación, exportación, oferta, venta o posesión, con los fines antes señalados de pornografía infantil, en el sentido en que se define en el artículo 2.