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El delito fiscal lo comete por acción u omisión defraude a la Hacienda Pública, estatal, autonómica, foral o local eludiendo el pago de Tributos u obteniendo indebidamente devoluciones. el dolo ha de comprender la voluntad de defraudar efectivamente la cuantía. DELITOS CONTRA LA HACIENDA PÚBLICA Y LA SEGURIDAD SOCIAL.

Según el criterio de nuestros Abogados delito fiscal la consumación del delito consiste en el defraudar a la Hacienda Estatal mediante la elusión del pago de impuesto. Qué es este delito fiscal  y si es esencialmente doloso lo conocen las partes, que ilustran a este Tribunal hasta en si el dolo ha de ser especifico o basta un dolo genérico, lo que nos releva de incidir en la cuestión.

La conducta típica del delito fiscal consiste en defraudar a la Hacienda estatal -nos referimos a los hechos contemplados en el “factum”- mediante la elusión del pago de impuesto, que es una de las formas de comisión alternativa del artículo 319 del Código Penal; y sobre el tema de la defraudación. 

Los Letrados de la Firma Abogados delito fiscal de han estudiado las Sentencias de esta Sala de 29 de junio de 1985 y las más próximas de 12 de marzo y 12 de mayo de 1986 han otorgado a las presunciones legales de este artículo una significación meramente ejemplificativa, aceptando paladinamente la posibilidad de otros comportamientos en que se halle presente el ánimo defraudatorio; y esta vía se suscita como factible, la construcción del concepto de defraudación partiendo de la simple omisión del sujeto tributario, sin la concurrencia de artificio, mecanismo engañoso o “mise en scéne” que parecen ser consubstanciales, comportamiento omisivo que reviste singular importancia por ser cada vez mayor el número de tributos que exigen del contribuyente alguna declaración e, incluso, la liquidación. Sin desconocer que el tema no es pacífico en la doctrina, para la que guarda esta Sala su mayor atención y respeto, puede sostenerse que una conducta adquiere o puede adquirir el valor de engaño cuando infringe el deber de verdad reconocido y sancionado por el ordenamiento jurídico; y falta al deber de verdad o de manifestar la realidad no sólo quien tergiversa o manipula los datos que configuran las bases impositivas para pagar insuficientemente, sino quienes, sabedores del deber de declarar, omiten la declaración, porque la Hacienda puede tomar este hecho -” facta concludentia “- como afirmación de que el sujeto obligado no tenía nada que declarar; aunque de algunas y recientes resoluciones de esta Sala pudiera inferirse que la defraudación corresponde a la ocultación o desfiguración de las bases tributarias, queda claro el comportamiento omisivo como forma de comisión, la ausencia de la declaración fiscal devendrá al delito cuando concluyentemente incida en quienes conscientemente conozcan y sepan de su obligación con el Erario Público”, y es patente -añadimos que quien omite la declaración exigida con intención de eludir el impuesto “totalmente” no debe ser de mejor condición de quien, en su declaración, desfigura o manipula las bases tributarias para pagar “menos de lo debido”, en ambos casos se advierte una falta de verdad o actitud engañosa, sin que deba relacionarse causalmente el error, es decir la falsa interpretación de la realidad por la Administración, a la inactividad o ineficacia de sus mecanismos inspectores, prescindiendo o desvalorizando la actitud omisiva del sujeto pasivo del impuesto, de suyo engañosa e idónea para crear el error y arranque causal del mismo. Existe una especial relación entre este tipo delictivo y el delito de falsedad documental.

El delito fiscal en cuestión se configura como un delito de resultado que requiere para su perfección un perjuicio económico consistente en la falta de ingreso en el Tesoro de la suma debida a título de tributo, pero es imprescindible que el perjuicio alcance determinado nivel -dos millones de pesetas en la Ley aplicable- para provocar la reacción penal, y este límite -variable según demuestra la realidad por estar inspirado en razones de prudencia político fiscal- es característico del resultado que culmina el tipo objetivo, debiendo el dolo abarcar para configurar el tipo subjetivo, aparte el ánimo específico de defraudar muy patente en la redacción legal que se comenta, el conocimiento de los deberes tributarios cuyo incumplimiento dio lugar a la defraudación, y conciencia de la cuantía de esta última. Llegar a tiempo en la defensa de este tipo de expedientes, ponen de manifiesto nuestros Abogados Penalistas, es esencial para lograr el mejor resultado.

Y que se comete vía de la elusión del pago de impuestos o de la obtención de devoluciones de manera indebida, tampoco es discutido, por lo que habrá de verse, como primer requisito si la empresa que representa, han incurrido en esa elusión que determina que hubiesen obtenido una minoración de la cuota a ingresar de IVA repercutido al haberse compensado un IVA soportado. Y hemos de anticipar que no.  Según nuestros Abogados delito fiscal, ninguna ventaja fiscal ha obtenido de manera ilícita la citada sociedad, sin perjuicio que, desde luego, la Hacienda Publica española haya sufrido un perjuicio. Para ello hemos de tener claro, parece que así es, cual ha sido la mecánica operativa que llevo a cabo un estafador con una empresa española para obtener un substancioso beneficio.

A la entidad VT, se le ofrece la ocasión de ganar un dinero, el 2% del total de las operaciones, a cambio de financiar el IVA de unas operaciones de venta de vehículos C a P por cuanto se le dice que la exportadora, SL, carece de efectivo para atender el IVA de la operación. Para ello la entidad VT recibía dinero de P, como así fue, por importe de 127 millones y con ese dinero compraba vehículos a SL, que emitía facturas por importe mas IVA, para posteriormente venderlas. Cuente con el mejor asesoramiento, cuente con nuestros Abogados delito fiscal.

Resulta que toda la compra de SL a C es inexistente, que no existían coches comprados, que todo estaba asentado en falsedades mercantiles, pues así está declarado en la Sentencia y no es discutido por las acusaciones recurrentes, lo que se culmina con la exportación por VT de lo inexistente a SU, sin que pueda afirmarse, es vehemente la afirmación contraria, que la sociedad VT conocía la falsificación: Si lo hubiese sospechado siquiera no hubiese entrado en una operación en la que puede perder, todavía no se acaba la cuestión con esta Sentencia. Abogados delito fiscal

No hay delito fiscal y no pueden ser responsables de él ninguno de los tres acusados pues no siéndolo VT, único obligado tributario no se alcanza a entender de que manera lo podrían ser aquellos que no lo son y que solo lo serian por la vía de la cooperación necesaria o la complicidad, lo que exige la existencia de una autoria que en este caso no se puede encontrar, por lo que debe ser desestimado el recurso del Ministerio Fiscal y el Primer motivo de la Abogacía del Estado, declarando de oficio dos tercios de las costas de esta alzada. Somos considerados referentes en el derecho y uno de mejores Abogados Penalistas. Cuente con nuestra Experiencia.