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Según nuestros Abogados estas dos figuras delictivas son frontera entre la voluntad de causar el fallecimiento o la muerte de una persona o el no hacerlo. Estudiamos con nuestros Abogados delito de homicidio que esta figura delictiva era la producción de la muerte no concurriendo los elementos que determinan el delito de asesinato.

Así las cosas nuestros Abogados Penalistas dicen lo siguiente y esto es que toda producción de la muerte con el objetivo de realizarla que no posea los elementos del delito de asesinato lo es del delito de homicidio o también señalado como homicidio doloso. El criterio de nuestros Abogados para asesinato es meridano en este punto.

En el homicidio doloso el autor busca la muerte como resultado de su acción.

Por el contrario, cuando no existe voluntad de provocar la muerte o por el contrario se causa por el despiste o falta de atención nos encontramos con la figura delictiva del delito de homicidio imprudente. En el homicidio del artículo 138 del Código Penal y respecto del delito de homicidio, cabe la posibilidad de concurrencia del elemento del dolo, tanto en su modalidad directa como en la modalidad de dolo eventual. En caso de que concurra imprudencia, habrá que recurrir a la aplicación del artículo 142 del Código Penal, delito de homicidio por imprudencia grave.

abogados delito homicidio imprudente y delito de homicidio doloso

La imprudencia grave alude a la dejación de los más elementales deberes de cuidado. Al margen de ello, el artículo 142.2 del Código Penal contempla dos tipos agravados del homicidio por imprudencia grave por razón de los medios específicos de comisión: supuestos 
de imprudencia cometida mediante vehículos de motor o ciclomotores, o mediante uso de armas de fuego. El artículo 142.3 del Código Penal se refiere, a su vez, a la imprudencia o negligencia profesional, esto es, a las infracciones graves de los deberes de cuidado cometidas por profesionales en el ejercicio de su profesión.

Una cuestión de especial relevancia es la del homicidio preterintencional. Se habla de homicidio preterintencional para hacer referencia a los supuestos en los que, a consecuencia de una conducta inicial de lesiones dolosas, realizada sin dolo de matar, se produce la muerte del agredido.

Los criterios que utiliza la jurisprudencia para distinguir entre el delito y el delito leve de homicidio  imprudente, en líneas generales son: a) la mayor o menor falta de diligencia en la actividad realizada; b) la mayor o menor previsibilidad del resultado, teniendo en cuenta la clase de conducta que desarrolla el autor dentro de la actividad y las circunstancias concurrentes; c) el mayor o menor grado de infracción del deber, de acuerdo con las normas socio-culturales de convivencia social.

No obstante, todo ello presupone que respecto de la muerte concurrió imprudencia, ya que en caso contrario habrá que estimar caso fortuito, y únicamente debería aplicarse el delito o falta dolosa inicial de lesiones o malos tratos. El delito se consuma cuando se produce la muerte y es perfectamente posible la tentativa. En los casos en que el resultado verificado no es de muerte, sino de lesiones, se plantea el problema de determinar si el hecho constituye unas lesiones consumadas o una tentativa de homicidio.

La respuesta depende, en línea de principio, de averiguar si el autor actúa guiado por el dolo de matar o únicamente por dolo de lesionar.