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En ocasiones se produce la muerte de una persona por la imprudencia de un Profesional que trata la vida de esta persona. El primer ejemplo que podemos poner es la del cirujano que no cumple un protocolo de actuación y provoca la muerte de un paciente.

Se castiga en el artículo 142.3 del Código Penal los supuestos en que “el homicidio fuere cometido por imprudencia profesional“. Cuando el homicidio fuere cometido por imprudencia profesional se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de tres a seis años, que prescribe a los 10 años.

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Los requisitos jurisprudenciales, según nuestros Abogados delito de homicidio por imprudencia Profesional en Málaga para apreciar la imprudencia profesional son la realización de actos negligentes por un sujeto en el ejercicio de su profesión, los actos negligentes deben encuadrarse en los que habitualmente se exigen y practican por los profesionales del ramo, la producción de un resultado de muerte o lesiones graves a consecuencia de la impericia o negligencia profesional y la ponderación de las circunstancias concurrentes y la actividad profesional desarrollada. Nuestros Abogados Penalistas Málaga están a su entera disposición, siempre.

La jurisprudencia distingue, dicen nuestros Abogados delito de homicidio por imprudencia Profesional en Málaga, la imprudencia profesional de la imprudencia del profesional, con base en la posible infracción de la lex artis y de las más elementales cautelas exigibles a quienes, por su condición de profesionales, deben tener una especial capacitación y preparación para el desempeño de sus actividades profesionales, especialmente de las potencialmente peligrosas

Pena: Prisión de uno a cuatro años, y, además inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo, por un período de tres a seis años.

Se ha venido distinguiendo entre imprudencia o culpa profesional por una parte, e imprudencia o culpa “del” profesional por otra, reservándose naturalmente la agravación para el primer supuesto. Estas conductas pueden darse en cualquier profesión, siendo las más corrientes las derivadas del ejercicio de la medicina y de la conducción de vehículos de motor. La distinción entre ambas modalidades NO es fácil, debe entenderse por imprudencia profesional la que se produce NO sólo en el desarrollo de una actividad profesional, SINO específicamente debida a una infracción de las reglas de tal profesión (“lex artis”).