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La diferencia entre el éxito y la derrota consiste en contar con verdaderos Abogados Especialistas en delitos sexuales que garantice la mejor defensa de los Derechos.  Cuente con la experiencia de nuestros Abogados delitos sexuales. El delito más grave dentro de los delitos sexuales son el delito de violación y más aún respecto de menores de edad, ambos son dejar atrás los delitos de pornografía infantil gravemente penados.

La diferente consideración del bien jurídico ya sea que se trate de una conducta de agresiones sexuales violentas o intimidatorias nos ha llevado a plantear una distinción en el tratamiento de ambos tipos. Así, en el caso de las agresiones sexuales con violencia se produce la identidad entre el momento de la consumación de la lesión del bien jurídico con el comportamiento sexual, ya que es este tipo de acto el que perfecciona la lesión a la capacidad de libre actuación del sujeto.Debemos estar al caso concreto pues podemos encontrarnos ante un supuesto de delito de abuso sexual. Ello nos lleva a trasladar a este supuesto las soluciones que defendiera tradicionalmente la doctrina para las agresiones sexuales. De acuerdo a esta interpretación la diferenciación entre las conductas de los artículos 178 y 179 esta determinada por la gravedad del comportamiento verificado sobre la víctima. Respecto de la víctima, deberemos, dicen nuestros Abogados delitos sexuales, tendremos que estar a la edad de estas pues podemos estar ante un delito de abusos sexuales a menores de edad. En relación a los menores es de aplicación también el delito de corrupción de menores de edad tal y como explicábamos en el artículo del enlace.


En el ámbito del artículo 178 quedarán comprendidas todas las conductas que teniendo una significación objetivamente sexual no sean excluidas de acuerdo al principio de insignificancia. Podrán incluirse las conductas que el agente realice sobre el cuerpo de la víctima, las que realice un tercero o el propio sujeto pasivo, o bien aquellas en las que se obligue a la víctima a desnudarse delante de su agresor. El límite máximo estará determinado por las conductas comprendidas en el artículo 179. Al respecto, resulta destacable la equiparación a la que finalmente arribara el legislador entre las diferentes vías por las que puede realizarse el acceso, así como la conducta de introducción de objetos. Se habrá de tener en cuenta el delito de exhibicionismo.

La lesión a la libertad en el ámbito sexual se produce cuando se logra el efecto intimidatorio sobre la víctima, que es aquél momento en que se la priva de la posibilidad de adoptar una decisión conforme a su propio entendimiento. En este contexto, el artículo 178 requiere solamente para su consumación la lesión a la libertad, es decir, el efecto intimidatorio. Otra tipología es la del delito de acoso sexual que tiene que ser tomada en cuenta. De ahí en más, deberemos hablar de la etapa de terminación del delito, en cuanto que durante la realización del comportamiento sexual se prolonga e intensifica la lesión al bien jurídico. Esta etapa como parte integrante del injusto típico nos permite responsabilizar como autores o partícipes a aquellos que desplieguen su actividad durante esta fase. Así, también en este caso podremos hablar de coautoría cuando un agente intimida y otro realiza los actos sexuales. En el ámbito laboral, en ocasiones nos encontramos, dicen nuestros Abogados delitos sexuales, con delitos de chantaje sexual.
La diferencia entre los artículos 178 y 179, en lo que a este supuesto se refiere, viene dada porque en el primer caso el legislador no evalúa a efectos de penalidad la etapa de terminación del ilícito, circunstancia que si se produce respecto del artículo 179. Así, la regulación deja de lado la consideración de la conducta sexual cuando esta es de menor entidad frente a la lesión a la facultad de decisión. Esta circunstancia no nos resulta llamativa toda vez que una regulación que decide dar prioridad a la protección de la libertad debe estar construida en base a la gravedad de la forma de ataque a la misma, dejando a un segundo plano la conducta que de esta forma se imponga. NO debemos dejar atrás la defensa de la acusación por delito de violación.
Creemos, dicen nuestros Abogados delitos sexuales, que esta es la solución más adecuada en cuanto es la actuación conforme a una decisión adoptada por una voluntad viciada lo que produce la permanencia e intensificación de la lesión del bien jurídico, independientemente de la conducta que deba llevar a cabo la víctima. Por eso consideramos que hubiera resultado más adecuado adoptar la decisión de la legislación italiana en cuanto esta renuncia a la identificación de las conductas de delitos sexuales.