900 80 22 68 / 627 467 043 LLÁMANOS

Contamos con la experiencia de nuestros mejores Abogados descarga de pornografía infantil para defender los expedientes más complejos. No en balde, en muchas ocasiones nos encontramos con imputaciones por delito de pornografía infantil de forma INFUNDADA y esto es que detrás de un consumo de material pornográfico de mayores de edad se esconde por parte de sus autores pornografía infantil en emule. En consecuencia el autor no buscaba obtener pornografía infantil y la descarga o tiene posesión de pornografía infantil por error.

Cada vez, señalan nuestros Abogados descarga de pornografía infantil  es mayor la cantidad de abusadores de niños que utilizan la tecnología informática para organizar, mantener y aumentar el tamaño de sus colecciones de pornografía infantil. Las imágenes ilegales de niños producidas personalmente tienen un valor especial en Internet, y los abusadores suelen comercializar imágenes de sus propias proezas sexuales. Cuando estas imágenes llegan al ciberespacio, ya no pueden ser recuperadas y pueden seguir circulando para siempre. De este modo, el niño se convierte en una víctima eterna, ya que las imágenes pueden ser vistas una y otra vez.

El Internet ha creado un nuevo y apasionante mundo de información y comunicación para cualquier persona que tenga acceso a los servicios en línea. Si bien esta tecnología ofrece oportunidades inigualables para que niños y adultos aprendan acerca del universo en el que vivimos, también tiene consecuencias incalculables sobre la explotación sexual infantil, especialmente a través de la distribución de imágenes de explotación sexual de niños. El desarrollo, la creciente capacidad de acceso y el uso de la tecnología informática en el hogar han revolucionado la distribución de estas imágenes, ya que simplifican su posesión y difusión, además de reducir el costo de producción y distribución, especialmente a través de fronteras internacionales. Ningún país es inmune a este tipo de delito de explotación sexual.

Es importante destacar que la revisión de las legislaciones que acompaña a nuestro modelo de legislación no constituye una crítica, sino una evaluación del estado actual y del nivel de conocimiento que se tiene del problema, y un aprendizaje de las experiencias respectivas. Además, la falta de una legislación específica para tratar el problema de la pornografía infantil no significa que otras formas de explotación sexual infantil y de abuso infantil no estén penalizadas. Considerando la importancia de tener en cuenta las diversas normas culturales, religiosas, socio‐ económicas y políticas.

º) Exhibición lasciva de los genitales o el área púbica. No obstante, es un criterio que se deja llevar un poco por la subjetividad, ya que hay que determinar que es lo que se entiende por lascivo de lo que no lo es, por ej., no puede tener la misma consideración la foto que hace la madre a su hijo desnudo en el baño que las actividades del Duque de Feria donde aparece posando con menores desnudos. La clave está en la intencionalidad. Pensemos por ejemplo, en un reportaje en el que aparece una mujer desnuda de cintura para arriba enseñando los pechos, ¿seria pornográfico si lo muestran a menores?, si seguimos los elementos anteriormente citados debemos descartar tal hecho. ¿Cabe en estos supuestos alguna causa de justificación?; si cuando entramos en el terreno del ejercicio legítimo de un derecho oficio o cargo. Aquí lo que prima es la “consideración de arte” que se maneja (por ej. pensemos en aquellos docentes que imparten clases de sexología siguiendo unos parámetros educativos). ¿Cabe el tipo imprudente en estas conductas ? No, ya que no hay ningún artículo que tipifique de manera expresa estas conductas culposas y, por ello, solo cabría el dolo.