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Es muy antigua la frase que dice que por un descuido se puede matar a una persona. Para diferenciar, ante el hecho delictivo que provoca un fallecido, si se ha actuado con imprudencia, intención directa a alevosía, el Tribunal debe valorar el ánimo que guiaba al acusado. Por ejemplo, si una persona asesta una cuchillada en el abdomen a otra y la mata, el delito podría ser delito lesiones (si únicamente quería lesionar), delito de homicidio por imprudencia (si lanzó el cuchillo al aire sin darse cuenta de que pasaba alguien por delante), delito de homicidio intencionado (si realmente quería matarlo) o delito de asesinato (si le atacó por la espalda sin darle opción a reaccionar). Cuente con la experiencia de nuestros Abogados para Homicidio Imprudente en Málaga

Abogados para Homicidio Imprudente en Málaga

En el delito de lesiones leve, lo mismo que sucede con la imprudencia grave, se exige también la infracción del deber objetivo de cuidado; la diferencia está en que tal infracción es menor en el primer supuesto (el leve) que en el segundo. La imprudencia, partiendo de la grave, va descendiendo hasta la imprudencia leve como consecuencia de una menor exigibilidad; descendiendo todavía más se llega a culpa levísima que quedaría fuera del Código Penal para constituir infracciones objeto de sanciones en el terreno civil o administrativo. A veces no es fácil establecer el límite entre la imprudencia grave y leve, será el juzgador en cada caso quién decida en atención a las circunstancias del hecho y actuación del autor. En la imprudencia leve la exigencia respecto al deber de cuidado en determinados comportamientos es menor, es el deber que se exigiría a las personas prudentes y NO a cualquiera, como sucede en la imprudencia grave.

El Código Penal, señalan nuestros Abogados para Homicidio Imprudente en Málaga, hace referencia a la “persona agraviada”. En el caso que nos ocupa, muerte, la persona agraviada es el fallecido, por lo que no es posible que pueda pedir que se inicie el procedimiento. Una vez más se observa la falta de técnica en el Código.

Hay que tener en cuenta que en un primer momento NO puede resolverse respecto a si los hechos constituyen una imprudencia grave o leve, por lo que necesariamente habrá que llevar a cabo las diligencias necesarias para que se pueda determinar el tipo de imprudencia.