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En todo caso, el bien jurídico protegido en esta familia delictiva es la libertad sexual, entendida como la facultad del ser humano de determinarse autónomamente en el ámbito de la sexualidad; tal libertad implica que nadie se vea forzado a un ejercicio de la sexualidad no querido. Sujeto activo del delito de agresión sexual puede ser, en línea de principio, cualquiera. No obstante, en algunas modalidades de conducta se exige la concurrencia de personas de distinto sexo.

El artículo 178 del Código Penal castiga la conducta de atentar contra la libertad sexual de otra persona con violencia o intimidación. Se utiliza una fórmula genérica que alude al ataque al bien jurídico protegido sin precisar los medios de comisión, lo que no aclara existir en qué ha de consistir el comportamiento prohibido. De acuerdo con esta delimitación típica, nuestros Abogados delito de agresión sexual consideran que son admisibles tanto las acciones sexuales sobre el cuerpo del sujeto pasivo, como las consistentes en obligar al sujeto pasivo a efectuar tocamientos sobre el cuerpo del sujeto activo, el de un tercero o sobre sí mismo. En todo caso, no es estrictamente necesario el contacto corporal entre sujeto activo y sujeto pasivo.

El atentado parece indiscutible cuando el contacto se produce en la zona genital, dicen los Abogados Penalistas de la Firma. La jurisprudencia, dicen nuestros Abogados delito de agresión sexual, entiende que también concurre en aquellos contactos que afectan a otras zonas del cuerpo de naturaleza erógena, como los glúteos, los senos o incluso la boca. En los casos dudosos, los tribunales suelen decidir en función de si el contacto se ha realizado con ánimo lúbrico o lascivo, elemento subjetivo requerido por la jurisprudencia que concurre en los casos en que el sujeto activo realiza la conducta con la finalidad de obtener placer o satisfacción sexual. Sobra decir por obvio la existencia de los elementos del tipo de delito de violación.

consideraciones al delito de agresión sexual

No obstante, la jurisprudencia ha entendido en algunos casos que para estos delitos no es necesario un ánimo ni ningún otro elemento subjetivo específico, sino que basta con que exista el atentado a la libertad sexual de la víctima.

En cuanto a la violencia, sólo la vis física proyectada sobre el cuerpo de la víctima integra este requisito, sin perjuicio de que determinadas hipótesis de violencia sobre terceras personas puedan subsumirse, en su caso, en la modalidad intimidatoria de agresión sexual. Así, si la violencia se proyecta sobre otra persona no se está ante agresiones sexuales con violencia, sino ante unas agresiones sexuales con intimidación en concurso con unas posibles lesiones.

Basta con probar la existencia de una violencia idónea para doblegar la voluntad del sujeto pasivo, para lo que se valoran todas las circunstancias concurrentes, tanto subjetivas (edad, constitución física) como objetivas (lugar, momento). La resistencia que ha de oponer la víctima no tiene que ser desesperada, sino decidida, continuada y que exteriorice inequívocamente la voluntad contraria al contacto sexual. Es habitual que el delito de agresión sexual venga unido a la existencia del delito de lesiones.

Abogados delito agresión sexual.

De forma más específica, la jurisprudencia considera que hay oposición de la víctima cuando ésta no se resiste en una situación en la que es de esperar que, si lo hiciese, provocaría males mayores. En relación con ello, se entiende que no le es exigible a la víctima que ponga en riesgo su vida o integridad en defensa de su libertad sexual.

Con todo, el Tribunal Supremo no ha considerado la existencia de agresión sexual cuando las víctimas se hacen las dormidas mientras se realiza el acto sexual, al no haber resistencia explícita. Del mismo modo, no se considera agresión sexual cuando el consentimiento se obtiene mediante engaño.

En cuanto a la intimidación, ha de tener la entidad suficiente como para merecer su asimilación a la violencia, es decir, debe ser seria, verosímil, inmediata y grave, de modo que ni las amenazas de males futuros alejados en el tiempo, ni las de males de entidad insuficiente, bastan para entender cumplido este requisito. Además, el mal con el que se amenaza ha de ser un mal injusto, lo que pone de manifiesto esta conducta y el delito de amenazas.

En todo caso, es perfectamente posible la tentativa, pero no la comisión por omisión, por mucho que la jurisprudencia la haya admitido. Contacte con uno de nuestro abogados lo antes posible, especialmente si ya ha sido detenido o necesita asistencia en comisaría. Si usted ha sufrido un agresión y quiere presentar una denuncia y reclamar sus derechos como agredido, también podemos ayudarle. Si ha sido agredido, y ha sido afectada su integridad mental, corporal o física, puede denunciar a su agresor. En el caso de que no haya requerido atención médica, también puede denunciar a su agresor. Contacte con nuestro abogado penal para recibir un asesoramiento legal adecuado.