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Frente a las agresiones sexuales, los abusos sexuales son atentados no consentidos contra la libertad sexual, pero sin violencia ni intimidación. El artículo 181.1 del Código Penal tipifica la conducta genérica, sin precisar las modalidades comisivas, en la que
se pueden incluir los casos en que la víctima es atacada por sorpresa o con plena consciencia pero incapacitada de oponerse por padecer una enfermedad que priva de capacidad de movimientos.

El artículo 181.1 del Código Penal especifica que se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecutan “sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto”.

delito abuso sexual

Por víctima privada de sentido, en relación con el delito de abuso sexual, se entiende cualquier persona desmayada, embriagada, etc., siempre que haya pérdida de conciencia hasta el punto de privar de la capacidad de reacción. Por “abuso del trastorno mental” se entiende tener constancia del mal padecido por el sujeto pasivo y aprovecharse de ello de forma consciente para utilizar sexualmente al sujeto.

Según nuestros Abogados Penalistas, hay abuso sexual cuando se anula la voluntad de la víctima mediante fármacos, drogas o cualquier otra sustancia que sirva a tal efecto. En todo caso, No es necesario que la víctima se halle en estado de absoluta inconsciencia, sino que basta con que no pueda dirigir su voluntad para reaccionar con eficacia frente a la acción del agresor.

En los casos del artículo 181.3 del Código Penal, Según nuestros Abogados abusos sexuales, existe consentimiento, pero el autor lo obtiene prevaliéndose de una situación de superioridad manifiesta que coarta la libertad de la víctima. Las valoraciones al respecto de Agresiones sexuales cualificadas y tipificadas en el contenido del artículo 180 del Código Penal, dónde se contiene un catálogo de agravaciones que operan indistintamente sobre las conductas consignadas en los artículos 178 y 179 del Código Penal, determinando una penalidad de evidente gravedad y por consiguiente de mayor reprobación penal. Merece la pena señalar, según nuestros Abogados Penalistas el carácter particularmente degradante o vejatorio de la violencia o intimidación ejercidas.

La situación de superioridad ha de tener relevancia bastante y ser eficaz, y puede tener su origen en motivos diversos: relaciones laborales, docentes, de dependencia económica, vecindad, amistad, desamparo de la víctima, etc. Según nuestros Abogados abusos sexuales, en todos los casos de abusos sexuales se agrava la pena cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias: a) cuando el abuso consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías; b) víctima especialmente vulnerable, por su edad, enfermedad, discapacidad o situación, salvo lo dispuesto en el artículo 183 del Código Penal c) prevalimiento de una relación de superioridad o parentesco. Ya estudiamos que la máxima expresión de la agresión sexual lo era el delito de violación que ya estudiamos en otro post.

Tales agravaciones deben aplicarse con especial atención a la no vulneración del principio “non bis in idem”, en particular la concurrencia de abuso sexual de prevalimiento con la última de las circunstancias agravatorias.