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En este post, nuestros abogados especialistas en delitos de pornografía y corrupción de menores, van a hacer un estudio de las distintas imputar un delito de pornografía infantil a un investigado.

El delito de pornografía infantil, así entendido, comporta un conjunto de actuaciones y actividades muy amplio y no todas ellas, conlleva la misma reprobación penal. Contar con la defensa de nuestros abogados especialistas en delitos de pornografía, es contar con la especialización y el dominio de la materia en defensa de los intereses de nuestros clientes.

Los distintos delitos que se conocen como de pornografía infantil se encuentra determinados en cuatro grandes grupos que pasamos a determinar.

  • La captación y utilización de menores para la realización de la representación pornográfica, entendida es, o también la financiación para la realización de la misma la obtención de beneficio con esta actividad.
  • La producción, ofrecimiento o difusión de material pornográfico.
  • La asistencia con conocimiento de su contenido a espectáculos exhibicionistas o pornográficos en donde participen menores de edad.
  • La mera posesión de material pornográfico para uso propio o acceso al mismo a sabiendas de su contenido.

Según señalan nuestros Abogados Expertos en Pornografía Infantil, lo primero será, indiscutiblemente, establecer que se conoce por material pornográfico infantil. Por este material se entenderá todo material que represente de manera visual a un menor o una persona con discapacidad participando en una conducta sexual real o simulada. Representación de los órganos sexuales de un menor o persona con discapacidad con fines principalmente sexuales. De forma visual a una persona que parezca ser un menor de edad participando en una conducta sexualmente explícita, real o simulada, o cualquier representación que parezca ser un menor de edad, con fines principalmente sexual que la persona que parezca ser un menor resulte tener en realidad 18 años o más en el momento de obtenerse las imágenes. Respecto de las imágenes realistas de un menor participando en una conducta sexual de carácter explícito o imágenes de carácter real de los órganos sexuales de un menor de edad con fines principalmente sexuales.

Por otro lado, señalan nuestros Abogados de delitos Pornografía Infantil, cada vez más, si opta por la pornografía virtual, donde el objeto de imputación se representa por la creación con medios artificiales de pornografía infantil. El único criterio que ofrece la regulación para evitar que cualquier representación pueda ser entendida como reprobable desde el punto de vista penal es el realismo del mismo, no ante este tipo de imputaciones habrá de practicarse actuaciones periciales que determinen esta actuación.

En ocasiones, nos encontramos con imputaciones por delito de pornografía infantil cuyo medio de prueba es un pendrive. Nos encontramos ante un medio de almacenamiento entendido por el juzgador de instrucción con el objetivo de difundir su contenido. No está nuestros abogados penalistas van a defender en todo caso que la difusión de ese contenido debe ser acreditada por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado a disposición del juez de instrucción, pues no se puede dar por hecho la comisión de un delito de pornografía infantil ha grabado con la difusión de ese material si no existen medios de prueba suficiente que así lo determinen.

La sentencia que a continuación vamos a estudiar con nuestros Abogados delito de pornografía infantil dictada por la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó al acusado, Luis Andrés, como responsable en concepto de autor de un delito relativo a la prostitución y corrupción de menores en su modalidad de posesión y distribución de pornografía infantil, previsto y penado en los arts. 189.1.b), 189.2 y 189.3 a) del Código Penal.

El presupuesto fáctico de esta calificación jurídica se contiene en la Declaración de Hechos Probados de la sentencia, que establece que “El 23 de julio de 2006 se presentó una denuncia en las dependencias de la Guardia Civil de Santoña -Cantabria-. A través de ella se ponía en conocimiento de tal cuerpo la existencia de un archivo en la red de intercambio perr to peer (P2P) eDonkey que, bajo el nombre 100 greatest metal albums.pantera.megadeth.metalica.morbid angel.deicide, contenía fotografías pornográficas de menores de trece años. Agentes del Equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Cantabria, procedieron a las correspondientes pesquisas, dentro de dicha P2P eDonkey, del número de hash correspondiente al archivo de vídeo que había sido denunciado. Se averiguaron así las direcciones IP de los ordenadores que durante septiembre y octubre de 2006 compartieron el archivo correspondiente a ese número de hash. Y después de los oficios del Juzgado de Instrucción número 2 de Santoña -Cantabria- a los diversos prestadores de servicios de internet (ISP), se determinaron las direcciones IP correspondientes a los usuarios que habían intercambiado el archivo de mención durante el lapso temporal indicado. Resultó de lo anterior que el 17 de septiembre de 2006, de la dirección IP NUM000 , el referido archivo fue compartido bajo el nombre hardcore-pthc-kinder-preteen-r@ygold.zip por el acusado Luis Andrés , cuyas circunstancias personales ya constan y sin antecedentes penales, que en su domicilio en la CALLE000 , de esta ciudad de Pontevedra, hacía uso de un ordenador personal conectado a la red de internet a través de la línea telefónica NUM001 y por medio del proveedor de servicios R Cable y Telecomunicaciones de Galicia S.A., teniendo instalada en aquel ordenador una red peer to peer (P2P) dDonkey, a través del programa cliente eMule. El referido archivo contenía una carpeta con un total de 1839 archivos de fotografías y vídeos, muchos con imágenes vejatorias pornográficas de menores de trece años, que constan en el primer DVD aportado a la causa. Con motivo de la diligencia de entrada y registro practicada en el domicilio del acusado el 6 de marzo de 2007 se comprobó cómo en su ordenador -apagado en ese momento- tenía instalado el programa eMule, que se encontraba descargando y compartiendo varios archivos pornográficos en los que aparecían menores de trece años, así como otros archivos del mismo tenor ya descargados y que igualmente se compartían. En la correspondiente carpeta Incoming del programa eMule se encontró el volumen de archivos que se encuentra grabado en otros cuatro DVD que constan en la presente causa. Oros 78 archivos con idéntico contenido pornográfico, en los que intervenían menores de trece años, se encontraron en otras carpetas del sistema, en el disco duro del ordenador personal del acusado, después de que él los hubiese obtenido y puesto adisposición de ser compartidos a través de la red P2P eDonkey”.

Alega el recurrente que la sentencia incurre en error al declarar probado que el acusado compartió en 17 de septiembre de 2.006 desde su ordenador el archivo “hardcore-pthc-kinder-preteen-raygold.zip”, puesto que -señala- este archivo no fue hallado en el disco duro del ordenador, según se desprende del informe técnico policial de la Guardia Civil de 8 de junio de 2.007 (folios 526 y ss.), donde no aparece ese archivo, y añade que las imágenes de ese archivo las descargó la Guardia Civil en su investigación como prueba del archivo en ese momento investigado.

Al margen de que el concreto archivo a que se refiere el motivo no es el único con explícito contenido pedófilo, sino que existen otros archivos grabados por los investigadores policiales en los DVDs señalados como “segundo” y “tercero”, que el motivo ignora; al margen de ello, decimos, lo que ha quedado acreditado es que ese primer archivo se obtuvo por la Guardia Civil mediante la “captura de pantalla” mientras se estaba descargando por el acusado en su ordenador. Dice el recurrente que en ese trance y mientras la descarga no se hubiera efectuado por completo, no resulta posible compartir el archivo en cuestión. Pero esta aseveración ni se acredita por el documento en que se apoya el motivo, ni se compadece con la realidad, pues, como señala la parte recurrida, el documento designado por el recurrente no acredita lo que pretende demostrar el condenado, sino todo lo contrario. En efecto, al tratarse de una captura de pantalla del ordenador de la Guardia Civil, demuestra precisamente que el ordenador del acusado estaba compartiendo el archivo de que se trata, que se tenía a él acceso desde otros ordenadores y que se podía descargar (bajar) desde el ordenador del acusado, a través de Internet, mediante el programa e-Mule. Y todo ello porque D. Luis Andrés lo tenía en un directorio que estaba compartiendo con el resto de usuarios de este programa peer to peer. En consecuencia el contenido de este folio no muestra error de la Sala sentenciadora, sino que acredita precisamente su acierto al valorar las pruebas de que disponía.