900 80 22 68 / 627 467 043 LLÁMANOS

La diferencia entre un delito de daños y un delito de robo con fuerza intentado habrá que buscarla en el elemento subjetivo del injusto, en la intencionalidad que presida la acción, que habrá que deducirla de elementos concomitantes a la misma, así lo señaló nuestro Abogado delito de daños.

Consideramos que el delito cometido es meramente de daños previsto y penado en el artículo 263 del Código Penal, lo que nos plantea la cuestión de la homogeneidad en cuanto requisito del principio acusatorio (delito de daños y delito de robo con fuerza), ya que por el Ministerio Fiscal, única parte acusadora, ni siquiera de forma alternativa se contempló esta posibilidad al elevar las conclusiones provisionales a definitivas solicitando la condena por robo con fuerza. El principio ha sido recogido por el Tribunal Supremo que ha formado ya un cuerpo de doctrina respecto de la homogeneidad, que resumimos en estos términos:

En primer lugar, el Tribunal carece de facultades para penar un delito con más grave sanción que la que ha sido objeto de la acusación, como tampoco puede castigar infracciones que no hayan sido incluidas en la misma, excepto cuando la pena impuesta fuera mayor, dentro del grado permitido por la norma, a impulsos del recorrido autorizado por las reglas de dosimetría del Código.

En segundo lugar, el Tribunal carece de atribuciones para penar un delito distinto de aquél que ha sido objeto de enjuiciamiento, aunque las penas de una y otra infracción sean iguales o, incluso, si la correspondiente al delito innovado fuese inferior a la que se señala en el Código para el delito inicialmente comprendido en la calificación definitiva, a menos que se dé una clara y manifiesta homogeneidad. Pues bien, para establecer tal relación de homogeneidad el propio legislador ofrece, en el artículo 794.3 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal el criterio decisivo: “La sentencia no podrá.. condenar por delito distinto cuando éste conlleve una diversidad de bien jurídico protegido”.

Es, pues, la identidad del bien jurídico que protege una y otra norma la que nos indicará, como criterio primario, si nos podemos apartar de la calificación jurídica del hecho delictivo propuesta por la acusación para introducir en la sentencia una calificación jurídica distinta. Con este criterio, resulta evidente que, formulada acusación exclusivamente por delito contra la propiedad, por un tipo multiofensivo como es el delito de robo con fuerza, cabe un pronunciamiento de condena por un delito de daños, en este caso falta al no ser los daños superiores a 400 euros, aunque no ha sido objeto del debate procesal pero frente al cual el acusado ha tenido la oportunidad de ejercer una defensa específica al negar la autoría de la lesión del candado de la puerta de la terraza.

La inclusión de ambas figuras delictivas en el mismo título del Código Penal, y a la vista de que los desperfectos del tipo previsto en el artículo 263 pueden estar incluidos en el tipo de robo con fuerza del artículo 238, nos llevan a estimar parcialmente el recurso condenado por la falta de daños, de menor entidad punitiva que el anterior. SAP Barcelona de 27 junio 2006. No se puede condenar a los acusados por un delito de apropiación indebida, como se solicita en el recurso, cuando la acusación formulada contra ellos, en conclusiones provisionales y definitivas, lo era exclusivamente por delito de robo con fuerza en las cosas no se puede condenar por delito de apropiación indebida, como interesa el Ministerio Fiscal, por razones formales, como hemos expuesto, (no se acudió a la vía prevista en los artículos 733 y 793.6 (hoy 789. 3) de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ).

Si se impusiera una condena por apropiación indebida cuando se acusa por robo con fuerza se rompería la necesaria congruencia entre acusación y condena, pues aquella infracción no le había sido formalmente imputada con anterioridad a los acusados y por tanto, no tuvieron oportunidad de defenderse jurídicamente. En tal sentido señala la sentencia de 30 de junio de 1992 que los Tribunales no pueden condenar por delito distinto al que ha sido objeto de acusación, aunque la pena de una y otra infracción sean iguales, o incluso la correspondiente al delito innovado inferior a la del delito acusado, a menos que exista entre ambos una patente y acusada homogeneidad.