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Como Abogados Especialistas en la defensa de expedientes por delito de pornografía infantil no queremos empezar este artículo sin poner encima de la mesa la creciente imputación o investigación por estos delitos sin contar, en muchos casos, con pruebas claras de la comisión de este delito. Contamos con un elenco importantísimo de Abogados Penalistas con cientos de Sentencias ganadas en esta materia para los intereses de nuestros Clientes. No son pocos los supuesto en los que se han abierto Diligencias Penales contra Personas que habitualmente consumen PORNO ADULTO y no por ello se les tiene que imputar un delito que no han cometido. Es verdad que en ocasiones se han bajado imágenes y entre ellas había alguna que podría ser de un menor de edad, pero esto último tiene que ser probado por la Fiscalía.

¿Cuántas personas a diario consumen porno sin interesarle lo más mínimo la pornografía infantil?

Existen en el Código Penal diversas conductas relativas a la pornografía infantil. Los tipos penales que se establecen el la Ley Penal vigente son los siguientes:

  • La utilización de menores o incapaces para elaboración de material pornográfico, o la financiación de dichas actividades.
  • La producción, venta, distribución o exhibición de material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores de edad o incapaces, la facilitación de dichas actividades, o la posesión de estos materiales con dichos fines.
  • La mera posesión de material pornográfico en cuya elaboración se hubieran utilizado menores de edad o incapaces.

 

Internet ha facilitado en gran medida la difusión del material pornográfico infantil y ello ha promovido tanto la proliferación de delitos de pornografía infantil como la apertura de diligencias a muchas personas que, sin saberlo, habían descargado imágenes de menores de edad sin saberlo ni quererlo. Estos expedientes son los que precisa de una defensa contundente por parte de nuestros Abogados especialistas en delitos de pornografía infantil pues en la mayoría de los supuestos son imputaciones injustas.

Los consumidores de pornografía infantil actúan a través de  redes de intercambio gratuito, donde los usuarios, la mayor parte de las veces, no tienen contacto entre sí, y en las que el consumidor de pornografía infantil se convierte a la vez en distribuidor. El tipo delictivo del artículo 189.1.a del Código Penal implica directamente a menores de edad en el delito de pornografía infantil, a los que se involucra en actividades sexuales con fines o intereses pornográficos, lo que puede afectar negativamente al desarrollo de su personalidad. El bien jurídico protegido es la indemnidad sexual del menor de edad y también su intimidad y propia imagen.

La difusión o posesión del material pornográfico contribuyen o perpetúan el ataque contra la dignidad de los menores de edad y su castigo por aplicación del Código Penal al encontrado culpable se basaría en su peligrosidad en tanto sus conductas favorecen la creación de nuevo material de este contenido a través del fomento de la pedofilia.

Pornografía infantil a través de internet. Organización: Debe apreciarse el subtipo agravado de organización, que no puede confundirse con la mera coautoría o coparticipación, en aquellos casos en que los acusados se hayan aprovechado para la realización del delito de redes estructuradas, más o menos formalmente, en las que estuviesen integrados y en las que debe concurrir de ordinario una determinada jerarquía, un reparto de papeles y cierta vocación de continuidad.

Quedan excluidos los supuestos de una mera colaboración accidental u ocasional. Pero esta colaboración no debe confundirse con la integración en una organización para la ejecución de una operación concreta, pues en este caso es evidente la pertenencia a la organización al tiempo de la ejecución, beneficiándose de la estructura organizativa.

La mera delincuencia se supera cuando se aprecia, además de la pluralidad de personas, la existencia de una estructura jerárquica, más o menos formalizada, más o menos rígida, con una cierta estabilidad, que se manifiesta en la capacidad de dirección a distancia de las operaciones delictivas por quienes asumen la jefatura, sin excluir su intervención personal, y en el hecho de que la ejecución de la operación puede subsistir y ser independiente de la actuación individual de cada uno de los partícipes, y se puede comprobar un inicial reparto coordinado de cometidos o papeles y el empleo de medios idóneos.

No se requiere una organización estable, siendo suficiente una “mínima permanencia” que permita distinguir estos supuestos de los de mera codelincuencia. Cabe incluso la organización constituida para una operación específica, siempre que concurran los elementos propios de la organización criminal: un centro de decisiones y diversos niveles jerárquicos, con posibilidad de sustitución de unos a otros mediante una red de reemplazo que asegure la supervivencia del proyecto criminal con cierta independencia de las personas, pues esto es lo que dificulta la prevención y persecución de los delitos cometidos por una organización criminal y agrava el daño ocasionado por su actividad, permitiendo hablar de una “empresa criminal”.

  • Requisitos de la organización con fines de cometer delito de pornografía infantil:
  • Que nos hallemos ante la actuación conjunta de una pluralidad de personas, relacionadas entre sí, con reparto de funciones y una base estructurada y jerarquizada, de manera más o menos formal, a la que el sujeto “pertenece”, es decir, en la que participa continuadamente y no con una mera colaboración ocasional.
  • Que ese aprovechamiento de una red estructurada tenga así mismo cierta vocación de continuidad, a pesar de no exigir el precepto una duración ni estabilidad determinada, bastando la simple asociación temporal, pero siempre que se trate de algo más que la mera ejecución de una concreta operación delictiva.
  • Que, a su vez, la comisión de los ilícitos pueda subsistir y ser independiente de la actuación individual de cada uno de los integrantes del grupo, de modo que llegue a afirmarse la presencia de una verdadera “empresa criminal”.
  • d) Que se cuente con el empleo de medios materiales idóneos, relevantes y extraordinarios, como, por ejemplo, los destinados a la comunicación entre los miembros del grupo, a efectos de la coordinación de sus respectivas actuaciones.
  • Que todo ello tienda a propiciar una mayor facilidad de comisión del delito y capacidad de lesión del bien jurídico protegido, ofreciendo, además, especiales dificultades tanto a la prevención como para la persecución del ilícito.

Organización a través de internet: La simple utilización de la red de comunicaciones informáticas supone ya el aporte del elemento de coordinación y el empleo de medio excepcional que se proyecta hacia una mayor lesividad, imprescindibles, aunque no del todo suficientes, para la consideración de la existencia de una organización criminal. Precisándose a partir de ello, señalan los Abogados delitos sexuales con menores de edad de la Firma, tan sólo, la puesta en relación de los diferentes sujetos intervinientes con el propósito de difusión de las imágenes con una atribución de concretos cometidos, para ver completados, en estos casos, los requisitos exigibles para la integración del concepto “organización”. Sin que haya de requerirse para configurar la trama estructurada, en este ámbito de la comunicación “redial”, un conocimiento personal, directo y recíproco de los diferentes integrantes del grupo, ya que el mismo se produce precisamente por medio de la red, alcanzándose el concierto mutuo, la distribución de “papeles” y la coordinación potenciadora de la incrementada agresividad lesiva de las conductas, a través del acatamiento y cumplimiento, por cada uno de los partícipes, de las reglas que asimismo se dan los grupos constituidos en torno a los “lugares de encuentro” que constituyen las direcciones y páginas “web” de la propia red.