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La agravante de banda organizada supone un aumento de la pena cuando el culpable perteneciera a una organización o asociación y tuviese como finalidad difundir tales sustancias o productos [drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas] aun de modo ocasional.

Nuestros Abogados Penalistas son expertos en la defensa de este tipo de imputaciones que son habituales en los delitos de tráfico de drogas y en los delitos de estafas y alzamiento de bienes en el ámbito mercantil. En los últimos tiempos hemos observado la imputación como banda en la estafa de altas de telefonía móvil. También se han encontrado esta agravante en delitos de alzamiento de bienes y en mayor medida la aplicación de la banda organizada en delitos contra la salud pública.

El Código Penal no contiene un concepto de banda organizada, ni de carácter general, ni tampoco en relación con estos delitos. La Convención de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada transnacional contiene, como definiciones, en su artículo 2, el concepto de grupo delictivo organizado, entendiendo por tal un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves.

El objetivo no es otro que obtener un beneficio económico u otro beneficio de orden material; y por grupo estructurado un grupo no formado fortuitamente para la comisión inmediata de un delito y en el que no necesariamente se haya asignado a sus miembros funciones formalmente definidas ni haya continuidad en la condición de miembro o exista una estructura desarrollada.

Se considerará como banda organizada la asociación de tres o más personas para realizar, de forma permanente o reiterada, conductas que tengan como fin cometer alguno o algunos de los delitos.

La jurisprudencia, según nuestros Abogados Penalistas, se ha ocupado de distinguir el concepto de grupo organizado de la mera codelincuencia, supuesto este último que aparece a menudo en operaciones aisladas que presentando una mínima complejidad, precisan, sin embargo, de la contribución o actividad de varias personas coordinadas al mismo fin.

La mera codelincuencia se supera cuando se aprecia, además de la pluralidad de personas, la existencia de una estructura jerárquica, más o menos formalizada, más o menos rígida, con una cierta estabilidad, que se manifiesta en la capacidad de dirección a distancia de las operaciones delictivas por quienes asumen la jefatura, sin excluir su intervención personal, y en el hecho de que la ejecución de la operación puede subsistir y ser independiente de la actuación individual de cada uno de los partícipes, y se puede comprobar un inicial reparto coordinado de cometidos o papeles y el empleo de medios idóneos que superan los habituales en supuestos de delitos semejantes. En ocasiones se ha comparado con las características que presenta la organización de una empresa.

Indican nuestros Abogados Penalistas, la concurrencia de una pluralidad de personas; reparto de tareas con la consiguiente distinción de responsabilidades y beneficios; capacidad de dirección en algunos de sus miembros; permanencia más allá de la concreta operación de que se trate; posibilidad de ejecución del plan con independencia de las vicisitudes personales de sus integrantes; y empleo de medios variados y adecuados a ese fin.

En varias sentencias, el concepto de asociación u organización debe incluirse «cualquier red estructurada, sea cual fuere la forma de estructuración, que agrupe a una pluralidad de personas con una jerarquización y reparto de tareas o funciones entre ellas y que posea una vocación de permanencia en el tiempo». Lo que se trata de perseguir, en realidad, sancionando con una pena de mayor intensidad, es la comisión del delito mediante redes ya mínimamente estructuradas en cuanto que, por los medios de que disponen, por la posibilidad dedesarrollar un plan delictivo con independencia de las vicisitudes que afecten individualmente a sus integrantes, su aprovechamiento supone una mayor facilidad para los autores, y también una eventual gravedad de superior intensidad en el ataque al bien jurídico que se protege, debido especialmente a su capacidad de lesión. Son estas consideraciones las que justifican la exacerbación de la pena. De otro lado, lo que sanciona el Código con pena más grave es la pertenencia a una organización o asociación, y no la colaboración con ellas, de forma que cuando la actividad del tercero se concrete en una colaboración puntual, sin que ello represente la integración con vocación de permanencia en el grupo organizado, la agravación no deberá extenderse a él. Ello no impide considerar la existencia de organización respecto de aquellos que, en labores de dirección, con dominio sobre las acciones realizadas y sobre los bienes materiales empleados, utilicen, en cada una de las operaciones que llevan a cabo, los servicios puntuales de otras personas a las que, sin embargo, no integran de manera más o menos permanente en la organización.